Todo en el mundo está en constante cambio, nosotros presentamos cambios, nuestro entorno cambia, en fin… la vida cambia.

Algunos de estos cambios nos alejan de personas, cosas o situaciones, pero somos seres complejos y nos resulta muy difícil aceptar perder algo o a alguien que ha estado en nuestras vidas.

A qué nos referimos cuando hablamos de soltar

Cuando hablamos de soltar, estamos haciendo referencia a dejar partir o dejar ir. Que no nos aferremos a personas, cosas e incluso situaciones, cuando éstas han dejado de ser buenas para nosotros o ya no están.

Por ejemplo, cuando le pides a un cerrajero que reemplace la cerradura de tu casa, la cual ha estado ahí toda tu vida y es un recuerdo de la vida junto a tus padres… Pero, ya no ofrece el mismo nivel de seguridad de hace tantos años, aunque esté atada a tus recuerdos, necesitas garantizar tu seguridad y la de tu familia.

Algunas personas deciden vivir esta experiencia como una pérdida emocional o material, pero recuerda que en muchos casos, más que una pérdida, en realidad es algo que enriquecerá la vida de alguna manera, porque soltar es un proceso de liberación, de aceptación de la realidad e indica que estamos listos para el cambio.

Reconoce cuándo es el momento de soltar

Este es, sin duda, un paso esencial para iniciar el proceso de soltar. No existe una regla que signifique que es momento de dejar ir, pero suele ser el caso ante estas circunstancias.

  • Terminar la relación con una pareja o un amigo.
  • Cambiar de trabajo.
  • Cambiar de residencia o algunos hábitos de vida.
  • Dejar ir un proyecto que tenías planificado.
  • Dejar ir ideas, creencias o comportamientos.

Es muy natural tener la sensación de seguridad ante lo conocido, y cuando decidimos dejar ir algo que conocemos, aflora ese temor, y si no se maneja de la manera correcta, puede causar graves consecuencias a nuestro bienestar emocional.

Tips para dejar ir

Es importante señalar que no existe un manual de instrucciones o alguna fórmula mágica que te ayude a dejar ir de tu vida algo o a alguien, sin experimentar dolor, miedo o ambos, sin embargo, estos tips te pueden ayudar a experimentar esta transición de una manera menos dolorosa y difícil.

  • Date permiso para expresar tu dolor. Cuando algo ha llegado a su fin, si nos hemos apegado mucho… duele. Necesitas darte permiso para llorar esa pérdida, desahogarte y recordar todo lo bueno que aportó en tu vida.
  • Autocontrol. En el caso de rupturas, es normal que tengas el deseo de crear encuentros aparentemente fortuitos con esa persona o hacerle seguimiento en sus redes sociales. Pero debes evitar este tipo de situaciones, porque en realidad, estás alargando el proceso y el dolor.
  • Experimenta nuevas sensaciones. Canaliza tu energía a nuevos proyectos o experiencias. Inicia esa clase de baile que querías intentar, la clase de pintura que tanto anhelas.
  • Acepta la realidad. No cuestiones la manera como actuaste, o si lo hubieses hecho diferente. En su lugar, aprende de la experiencia.
  • Rodéate de personas que te aman y te hacen sentir bien. Apóyate en esos seres especiales, que te aman y te conocen, que te ayudarán a superar esa etapa.

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