Podemos conservar la paz en el hogar

Existen distintos conceptos acerca de la paz, para alguno sencillamente se refieren a la ausencia de guerras, lo cual necesariamente no quiere decir que exista paz.

La palabra hebrea scha-lóhm que se traduce paz también puede referirse a bienestar, amistad, encontrarse a salvo, concordia y ausencia de disturbio.

Es especialmente importante que en el hogar nos esforcemos por alcanzar mantener la paz, veamos cómo es posible de manera práctica lograr ese valioso objetivo: conservar la paz en la familia.

¿Por qué puede resultar difícil?

Recordemos que el matrimonio es la unión de dos personas con distintos antecedentes, sociales, culturales, y dichos antecedentes pueden la manera distinta de enfrentar los problemas causar tensión.

Algunos de los asuntos que causan más dificultad son las diferencias en la manera de expresar sus necesidades, la verdad es que solo bastan unas pocas palabras mal escogidas para iniciar una pelea.

¿Es posible resolver los problemas cuando surgen desacuerdos? ¿Se puede recuperar la paz en la familia? Veamos algunas sugerencias útiles para conservar la paz en la familia.

6 sugerencias para dejar de discutir

El que alguien tenga una opinión distinta sobre un asunto no significa necesariamente que la familia esté pasando por una crisis. Así que no debemos sacar conclusiones apresuradas.

Tal como un cerrajero Fichet experto puede abrir la puerta o cerradura mas difícil, estas sugerencias han ayudado a algunos matrimonios a solucionar los problemas y conservar paz en sus familias:

1 Permita que su familiar se exprese: Siempre para que haya una discusión se necesita de dos, si uno de los cónyuges comienza a escuchar y deja que el otro se expresen pueden calmarse los ánimos.

2 Tomemos el tiempo para calmarnos: ¿Te has sentido a punto de estallar? Si es el caso puedes decir que necesitas un momento y alejarse hasta estar calmado. No debe confundirse tampoco con evadir el problema o negarse a cooperar.

3 Tengamos en cuenta los sentimientos del otro: Lo más provechoso será escuchar con atención y colocarse en el lugar de su familiar, resista en lo posible la tentación a interrumpirlo.

4 Pensar en qué y cómo decirlo: Algunas veces las discusiones pudieran convertirse en una interminable lista de reproches, si nos esforzamos por no lastimar a nuestro familiar conservaremos la paz.

5 Cuidemos el tono de voz: Insultar , levantar la voz o expresarse con sarcasmo o las amenazas nunca soluciona una discusión, al contrario es como añadirle gasolina a un bosque en llamas.

Evitemos expresiones como: “Tú nunca me escuchas» o “solo piensas en ti» se dicen en el calor de una discusión. ¿Pero realmente es así? Es muy probable que estemos exagerando con esas afirmaciones.

6 Disculparnos con prontitud: Aunque estemos convencidos de no haber hecho nada malo, podemos esforzarnos por disculparnos en caso de que nuestras acciones hieran a la otra persona. Si nos piden perdón tratemos de perdonar enseguida.

Sigamos tras la paz en el hogar

Es posible conservar la paz en la familia, aunque entendemos que esto no siempre es fácil, siempre será un esfuerzo que valdrá la pena pues el bienestar de nuestra familia es de incalculable valor.