Sobre el derecho a la paz

John Lennon escribió en 1971 su sencillo más vendido, Imagine.  La letra dice… “You may say I’m a dreamer, but I’m not the only one, I hope someday you’ll join us, and the world will be as one”.  (Dirás que soy un soñador, pero no soy el único, Espero que algún día te unas a nosotros, y el mundo será como uno).

Esta es una letra que anima a los oyentes a imaginar un mundo en paz sin las barreras de las fronteras o las divisiones de religión y nacionalidad y a considerar la posibilidad de que toda la humanidad viva sin ataduras a las posesiones materiales.

Desde el final de la II Guerra Mundial la antigua Comunidad de las Naciones, hoy Naciones Unidas ha intentado declarar la paz a través de una serie de tratados y Declaraciones, hasta la fecha éstas son las que se ha declarado.

1948: Declaración Universal de Derechos Humanos

1978: Declaración sobre la preparación de las sociedades para una vida en paz

1984: Declaración sobre el derecho de los pueblos a la paz

1999: Declaración y Programa de Acción sobre una cultura de paz

2011: Declaración de Bruselas, «Promesa de paz»

2016: Anexo de la Declaración sobre el derecho a la paz

2018: La Resolución global para el establecimiento de infraestructuras para apoyar la cultura de paz (no es una resolución de las Naciones Unidas)

En todas estas ocasiones se hicieron proclamaciones solemnes que los pueblos de nuestro planeta tenían un sagrado derecho a la paz.

Todos tenemos el derecho sagrado a la paz

Todos los esfuerzos anteriores para lograr la paz mundial han estado llenos de buenas intenciones, pero resultaron en demasiadas declaraciones y poca acción. Este es un momento histórico, y si no lo aprovechamos, tal vez no merezcamos sobrevivir.

Proteger la existencia de todas las especies, sustentar la vida en la Tierra, explorar el espacio exterior, abordar las enfermedades y la mortalidad, resolver el problema de la contaminación, coexistir con el medio ambiente, elegir a más mujeres para puestos de liderazgo y crear una libertad real que incluya la verdadera propiedad privada: la paz mundial es un requisito previo para todos estos objetivos.

Esta pandemia debería abrirnos los ojos al hecho de que la Primera Guerra Mundial terminó con la pandemia de gripe española. Entonces, ¿por qué no utilizar la misma modalidad para poner fin a todas las guerras actuales, ahora?

No es necesario ser un activista por la paz, todos estamos en esto, desde cerrajeros hasta enfermeras, desde presidentes de empresas hasta presidentes de países. Cualquiera que comprenda el plan y los pasos necesarios a seguir es bienvenido.

No sólo los políticos están en esto, puede ser el Papa, Paul McCartney, Bono, un vendedor de perros calientes en la esquina de First Ave. y Houston St., el Instituto Nobel, o cualquier trabajador esencial durante el Pandemia de COVID-19. Todos estamos en eso.

Para lograr la estabilidad económica mundial y el crecimiento sostenible, hay que tomar ciertas medidas, si no se actúa en conjunto, y si no se aprovechan las oportunidades, no se logrará.

El equilibrio es igual a la paz, y la humanidad sólo será capaz de liberar su verdadero potencial humano, a través del respeto mutuo, entre razas, nacionalidades, religiones, nivel social.

Solo hay que Imaginar para que se haga realidad.