Apresamiento de las principales autoridades catalanas

El asunto de la independencia de Catalunya pica y se extiende, ya que la espera por la aprehensión de Carles Puigdemont y los exconsellers está en la palestra, encontrándose estos en Bruselas, Bélgica.

Por supuesto, existe la posibilidad que los mencionados políticos se entreguen a las autoridades belgas en una comisaría, de modo que la policía no tenga que usar la fuerza para encarcelarlos.

El presidente de la Comunidad Catalana ha señalado en reiteradas oportunidades que su intención no es precisamente huir de la justicia, sino que tiene la disposición de cooperar con la justicia de Bélgica, de modo que procedan según corresponda.

La presencia continuada de los catalanes en Bélgica se produce inmediatamente después de que llegaran las ordenes correspondientes de detención y extradición, emitidas por la juez Carmen Lamela.

Existen ciertas contradicciones en cuanto a la cooperación que pueda existir entre las autoridades catalanas y la policía belga, pues a pesar de que se puede aceptar la extradición a España, todo indica que habrá cierta resistencia por parte de Puigdemont y compañía.

La resistencia de Puigdemont a la extradición no se relaciona con huida o algo por el estilo, sino que ha contratado a un abogado especialista en impedir extradiciones, por lo que sabemos que se encuentra bien asesorado.

La versión de las autoridades belgas

Por otra parte la fiscalía belga afirma que a los apresados se les tratará con respecto, ya que si bien serán detenidos, eso no implica que serán esposados o que se les viole algún derecho humano fundamental.

Esta acotación se hace en virtud de que los acusados no hagan resistencia, o representen algún riesgo de fuga, así que de sus conductas dependerá el trato que se les dé.

Si el expresidente Puigdemont y los exconsellers se encuentran dentro de una misma localidad, lo más probable es que se les asigne un juez que les procese, teniendo aproximadamente 24 horas para tomar una resolución al respecto.

La decisión del juez

De ser rechazado el proceso de extradición, el caso queda en manos de la Cámara del consejo de Bruselas, cuya normativa señala que el plazo de pronunciamiento de la corte se encuentra alrededor de 15 días.

El pronunciamiento está basado en si Puigdemont y los exconsellers deban ser extraditados a España. En caso de que existan apelaciones a la decisión (que es lo más probable), se abre otro proceso por 15 días adicionales.

En el peor de los casos, la extradición podría dejarse en manos de la Corte de Casación belga, que dispone de los mismos plazos para tomar una decisión.

Gravedad de las acusaciones de Puigdemont y compañía

Con la misma obstinación que un cerrajero busca las alternativas para solucionar los problemas de seguridad de un espacio, Puigdemont parece no darse por vencido, pues al contratar a un abogado experto en extradiciones hace que el proceso se prolongue por al menos tres meses.

No es cualquier cosa por lo que se imputa a los acusados, siendo rebelión y sedición los cargos más graves, y digamos que son las razones por las cuales Puigdemont trabaje en retrasar su veredicto.