Hace falta más que no estar en guerra

cropped-friendship-66v.jpgPor alguna extraña razón, para muchas personas no existen los tonos grises entre la paz y la guerra y eso puede ser un  gran error. Para la gente, el no estar en guerra, es igual a estar en paz y la verdad es que esa aproximación no es correcta.

No, por mucho que no estar en guerra sea conveniente para el mundo, podemos estar en una situación de no paz, es decir en un punto intermedio. El problema con este punto es que nos podemos llegar a conformar o a acostumbrar y eso nunca es bueno.

Por ejemplo, puede que en un país cualquier no se escuchen bombas, ni haya una invasión de fuerzas militares extranjeras, puede que la gente no esté mirando a cada rato, pero de seguro existe delincuencia, robos pequeños y alguna que otra injusticia ¿eso es estar en paz? Para nada, pero tampoco es estar en guerra; eso sería exagerar.

La idea con estas palabras es crear conciencia entre lo que es la paz y la guerra y los tonos grises que se pueden respetar y que son igualmente nocivos. Sabemos que la paz absoluta no es posible, pero si asumimos que la paz es el blanco perfecto y que la guerra es el negro, deberíamos tratar de acercarnos al tono de gris más claro posible; solo en ese momento podríamos dejar de luchar en contra de las injusticias de la vida que amenazan contra la estabilidad social, la paz, y la igualdad.

Es difícil llegar a ese tono de gris, peor no es imposible, por supuesto, hace falta la ayuda de mucha gente, más bien, de todos los miembros de la sociedad, pero al ser un beneficio mutuo, no tiene por qué ser un ideal imposible.